21 de abril de 2024
VICENTE SÁNCHEZ HENRÍQUEZ
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Cuando hablamos del deepfake o falsificaciones profundas, nos referimos a un video manipulado con tecnología digital que busca alterar la realidad poniendo el rostro de una persona a decir o hacer cosas que en realidad nunca sucedieron.

Esto es posible utilizando la tecnología de punta que amenaza de forma constante la civilización humana, como lo es la Inteligencia Artificial (IA) en este caso, por permitir el rejuego ilícito de suplantar con mera facilidad la identidad de una persona. El desafío mayor es que dicha tecnología ya se encuentra al alcance de todos.

Conforme al paso del tiempo y el avance de la tecnología se vuelve cada vez más sofisticada la técnica que se utiliza para la realización del deepfake, lo que hace cada vez más difícil distinguir un video real de uno video falso, lo que implica una grave amenaza para estos tiempos donde será muy complicado identificar la veracidad de una aparición pública o rueda de prensa de nuestras autoridades y famosos más influyentes, lo que vuelve el escenario aún más complejo

Imagínense la incertidumbre que genera este mal si ya tenemos casos internacionales de gran repercusión mediática de figuras como Donald Trump, Barack Obama o Mark Zuckerberg, lo que levanta una gran alarma debido a que la difusión de un falso de cualquier figura de gran influencia, como los antes mencionados, puede generar grandes problemas como revueltas impulsadas por la utilización anómala o manipulación de imágenes de líderes influyentes incitando al desorden o la desobediencia de las leyes y reglas básicas de la sociedad.

Trasladando la eventualidad al mundo empresarial, el deepfake de un empresario propietario de una cadena o de grandes y múltiples empresas podría desestabilizar el mercado de valores que afecte directamente la economía de una nación y en el mundo artístico ya existen precedentes de actrices que han sido víctimas de este mal al aparecer sus rostros o figuras en videos pornográficos.

Hoy en día se trabaja arduamente para desarrollar herramientas que permitan la detección rápida de deepfakes. Los investigadores digitales forenses avanzan de forma vertiginosa basándose en los datos biométricos y aspectos técnicos de la grabación, entienden que la IA podría jugar un rol fundamental a la hora de su detección en estos casos. Como las paradojas de la vida, la tecnología que permite realizar el deepfake puede servir para detectarlo de forma rápida buscando con esto cortar a tiempo du difusión.

Entiendo que es “mejor prevenir que tener que lamentar” y la prevención en este caso pienso que es posible creando conciencia en la población de dicho mal para que no les metan “gato por liebre”. Así nos alertaremos de posibles difusiones falsas y mal intencionadas de deepfake, buscando con esto que la población la perspicacia del receptor de la información.

Esto es posible con el mismo ojo avizor con que receptores juiciosos pueden captar esta práctica deshonesta tan en boga como es práctica del fake news o difusión de noticias falsas.

En conclusión, lo importante en lo que respecta al deepfake es básicamente aumentar su capacidad de duda ante la difusión de videos y poder identificar algunos detalles perceptibles a la vista, evitando ser desinformado y manipulado.
VICENTE SÁNCHEZ HENRÍQUEZ
Actualizada lunes, 01 de mayo de 2023 – 00:00

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